La_Habana

Desbloqueo de Estados Unidos a Cuba: ¿por qué ahora y por qué así?

El anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países y la relajación en algunos aspectos del embargo comercial, económico y financiero al que los EEUU han sometido a Cuba durante más de cinco décadas genera todo tipo de especulaciones en el ámbito político y muchas expectativas en los ámbitos social y económico.

Paradójicamente quien más se ha beneficiado de la existencia del bloqueo ha sido el régimen cubano. Los gobernantes de la Isla han tenido un archienemigo al que atribuir el origen de todos sus problemas y que además les ha brindado la excusa perfecta para justificar su actuación política, alegando que ésta era necesaria para contrarrestar el bloqueo y sus consecuencias. Asimismo, quien más ha padecido las consecuencias del bloqueo y de algunas de las políticas de su propio gobierno ha sido, sin duda, el pueblo cubano en su conjunto (tanto los cubanos que permanecieron en la isla como los que tuvieron que exiliarse o emigrar).

Pero, ¿por qué promover el desbloqueo ahora y por qué en estos términos? Podemos creernos las versiones oficiales y quedarnos en lo anecdótico: la mediación del Papa Francisco, el talante de Obama y la moderación –para unos– o necesidad –para otros– de Raúl Castro. Pero quizá deberíamos valorar si en la elección del momento habrán tenido algo que ver cuestiones más prosaicas como:

  • Los intereses comerciales de un buen número de compañías multinacionales de los EEUU.
  • La implantación en Cuba de numerosas compañías extranjeras, aprovechando la coyuntura que provoca el bloqueo.
  • La estrategia comercial que está llevando a cabo China en la región.

Las compañías multinacionales de los EEUU llevan más de quince años reclamando a su gobierno que levante el bloqueo y elimine las normativas que les impiden hacer negocios con y en la Isla. Restricción que están aprovechando otras empresas del resto del mundo para obtener beneficios y, sobre todo, para posicionarse ventajosamente de cara al fin del bloqueo. Pero ha tenido que llegar la amenaza comercial de China para que se hayan precipitado los acontecimientos y se tengan en cuenta los aspectos económicos a medio y largo plazo por encima de los políticos a corto plazo.

En los últimos años, las inversiones de China en Cuba han crecido exponencialmente. Además, el país asiático financiará la reforma del puerto de Mariel con el fin de convertirlo en uno de los puertos comerciales más importantes de Iberoamérica. Todo ello unido a la estrategia de posicionamiento económico de China en el resto de Iberoamérica, Europa y África y a la proximidad geográfica de la Isla de Cuba a los EEUU, al canal de Panamá y al futuro canal de Nicaragua que China prevé financiar y construir, habrían hecho reaccionar al gobierno de los Estados Unidos, que trataría de evitar, no ya sólo que sus empresas perdieran futuras oportunidades de negocio en Cuba, sino que China convirtiera a la isla de Cuba en su privilegiada plataforma logística para el comercio con los EEUU y con el resto del continente americano, lo que sí supondría un gravísimo perjuicio para la industria y los intereses comerciales de los EEUU.

Respecto a los términos del acuerdo, es evidente que el gobierno de los Estados Unidos ha pretendido conjugar un avance en lo económico sin renunciar a sus objetivos políticos en Cuba.

El hecho de que unos de los ámbitos en los que se permitirá el comercio sean el de infraestructuras de telecomunicaciones y el de tecnología, unido al mantenimiento del bloqueo en otros ámbitos que condicionan el desarrollo social y económico de Cuba, es una hábil táctica que evidencia el interés del gobierno de los EEUU por dotar a Cuba de las infraestructuras de comunicación que permitan en un futuro no muy lejano a los habitantes de la Isla acceder masivamente a la información a través de internet y canalizar su descontento con la situación y sus gobernantes a través de las redes sociales u otras plataformas virtuales. Con ello el gobierno de los EEUU pretendería alcanzar su objetivo estratégico de carácter político que es el fin del régimen castrista pues, en ese hipotético escenario, sería muy difícil que el gobierno cubano pudiera mantener sus políticas actuales y se vería condenado a realizar profundas reformas para no colapsar.

En definitiva, podríamos colegir que los intereses comerciales de las grandes corporaciones de los Estados Unidos y la irrupción de China como actor económico protagonista y ventajista podrían conseguir en pocos meses en Cuba lo que en los ámbitos político y diplomático no se había conseguido en más de medio siglo. La ventaja competitiva de China es consecuencia de sus peculiares condiciones políticas, industriales y comerciales que le están permitiendo competir deslealmente y modificar los paradigmas mundiales en ámbitos como el industrial, el comercial, el de las relaciones laborales, el de las materias primas, el financiero –mediante la compra masiva de deuda soberana se está convirtiendo en el “banquero” de la mayoría de los países, incluido EEUU–, el de las relaciones internacionales…

Además, podría suceder que uno de los objetivos políticos más perseguidos por los gobiernos de los EEUU durante más de cincuenta años, el cambio de régimen en Cuba, no fuera fruto de soluciones drásticas y cruentas, sino de una nueva e incruenta “arma”, la generalización del uso de los nuevos canales informativos, en especial de internet, que, en las condiciones y el momento adecuados, está demostrando ser tan eficaz y estratégica en el siglo XXI como los buques acorazados y artillados lo fueron en el siglo XIX o el armamento nuclear en el siglo XX.

Sea como fuere, confiemos en que los políticos de ambos países actúen con altura de miras y que la sabiduría y el talento del pueblo cubano permitan a éste disfrutar de un futuro sin sobresaltos, digno y en paz. (by J.L.G.)

2 pensamientos en “Desbloqueo de Estados Unidos a Cuba: ¿por qué ahora y por qué así?

  1. Me parece que el autor de este artículo está bastante bien informado. La situación de Cuba y el fracaso del bloqueo han permanecido igual desde hace quizá 20 años. Sólo ahora los EE.UU. han visto un peligro acuciante en la agresiva política comercial y diplomática china. Tampoco hay que dejar de lado al acercamiento de Putin, aunque parezca ahora un gigante un tanto desinflado. Y EE. UU puede verse afectado del típico síndrome del coloso atenazado, que tanto se ha repetido en la Historia: Alemania, o Francia, entre otros casos notorios, han emprendido algunos de los más grandes conflictos precisamente por el miedo a ver a todos sus enemigos, aunque inferiores, coaligados contra ellos junto a sus fronteras.

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    • Gracias por tu comentario, Jesús Maríez. De tus doctas palabras se deduce que tú también estás bien informado de los aspectos políticos de la cuestión, pero sobre todo de lo relativo a la historia y al derecho.

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