La Ley d’Hondt: cómo y por qué se aplica

voteEl sistema d’Hondt es un mecanismo de reparto proporcional de cargos electos en una circunscripción electoral. Consiste en dividir el número total de votos conseguido por cada uno de los partidos entre tantos divisores como cargos se vayan a repartir y otorgar estos cargos a los cocientes más altos.

Por ejemplo, para una circunscripción electoral con 3 cargos elegibles, en la que:

El partido A obtiene: 40.000 votos

El partido B obtiene: 25.000 votos

El partido C obtiene: 15.000 votos

Se dividiría por 1, por 2 y por 3 el número de votos obtenido por cada partido, resultando los cocientes:

Para el partido A: 40.000;  20.000;  13.333

Para el partido B: 25.000;  12.500;  8.333

Para el partido C: 15.000;  7.500;  5.000

De los 3 cargos a repartir, se asignarían 2 cargos al partido A (por los cocientes 40.000 y 20.000) y 1 cargo al partido B (por el cociente 25.000). El partido C no obtendría ningún cargo.

Este sistema de reparto, unido a otros aspectos de las leyes electorales como el número y la dimensión de las circunscripciones, los umbrales mínimos de votos por partido (por circunscripción o en el conjunto de éstas), los criterios para la financiación pública de los partidos políticos o el sistema de listas cerradas, suelen tener algunas consecuencias que distorsionan la voluntad de los votantes:

  • Se favorece a los partidos más grandes.
  • Se favorece a partidos pequeños que concentran todos sus votos en una o en pocas circunscripciones (generalmente pequeñas).
  • Se perjudica a los partidos medianos con implantación nacional pero con voto disperso (que suelen obtener escasa o nula asignación de cargos electos a pesar de tener un número considerable de votos).
  • No vale igual el voto de cada ciudadano (el voto en una circunscripción pequeña puede llegar a valer diez veces más que el de una circunscripción grande).
  • En la práctica son los partidos políticos y no los ciudadanos los que deciden qué personas obtendrán los cargos (consecuencia de las listas cerradas).
  • Se dificulta la viabilidad de nuevos partidos políticos (al no disponer de la financiación pública que suele otorgarse a los que obtuvieron cargos con anterioridad).
  • Los partidos pequeños de ámbito regional suelen tener una gran influencia en la política nacional (dado el desproporcionado número de cargos electos otorgados en comparación con el número de votos recibidos).

En definitiva, y aunque los sistemas proporcionales pueden resultar útiles para ciertas coyunturas sociales e históricas, teniendo en cuenta la distorsión que suelen producir, sería mejor aplicar sistemas electorales mayoritarios, con listas abiertas y circunscripción única que, aunque no sean perfectos, reflejan mejor la voluntad de los votantes y son más justos.

2 pensamientos en “La Ley d’Hondt: cómo y por qué se aplica

  1. Pingback: Listas abiertas: ¿por qué las temen los partidos políticos? | Tomando novos rumos

  2. Pingback: Elecciones generales: más de lo mismo | Tomando novos rumos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s