El idioma español en el mundo

Países_por_número_de_hablantes_de_españolLa lengua española, además de ser nexo y patrimonio común de las decenas de países que conforman el orbe hispano, también es un importante activo cultural y económico. No es de extrañar la importancia del español como activo si tenemos en cuenta sus cifras:

  • El idioma español lo hablan más de 500 millones de personas en todo el mundo (siendo la segunda lengua materna en número de hablantes tras el chino mandarín).
  • Es una lengua en proceso de expansión, estimándose que en 2050 habrá más de 700 millones de hispanohablantes (aproximadamente el 10% de la población mundial).
  • Es la segunda lengua de Internet tanto en usuarios como en número de páginas web.
  • Es la lengua materna en 21 países del mundo.
  • Actualmente es la lengua más hablada en occidente.
  • México (con 130 millones), EEUU (con 58 millones), Colombia (con 49 millones), España (con 46 millones), Argentina (con 44 millones), Venezuela (con 31 millones), Perú (con 29 millones), Chile (con 18 millones), Ecuador (con 16 millones) y Guatemala (con 15 millones) son los diez países con mayor número de hispanohablantes.
  • El estudio del español como lengua extranjera sigue creciendo al haberse considerado prioritaria su inclusión en el sistema educativo en países muy poblados como Brasil, EEUU, Filipinas o China.

Además, teniendo en cuenta las características demográficas y el potencial de desarrollo de las economías de gran parte de los países de Latinoamérica, es previsible que la posición del idioma español siga avanzando en ámbitos académicos y de investigación, de negocios internacionales, de medios de comunicación y de Internet.

Divina loucura ou divina lucidez?

Determinação e fé, além da imensa energia que lhe foi outorgada pelos medíocres e invejosos com as suas duras críticas, são os motores que têm levado o gênio nonagenário espanhol Justo Gallego a dedicar mais da metade da sua vida a construir o seu sonho.

Justo, um agricultor com vocação para monge, alma de Dom Quixote e sem conhecimentos de arquitetura, foi capaz de construir nos arredores de Madrid, “imaginando de noite e construindo de dia”, uma bela catedral com as suas próprias mãos, utilizando uma grande quantidade de materiais reciclados e muita criatividade.

Não perca a oportunidade de ver este vídeo no qual é possível apreciar a beleza e a grandiosidade da obra e escutar as explicações do artista (vídeo em espanhol com legenda em inglês).

¿Divina locura o divina cordura?

Determinación y fe, además de la inmensa energía que le han aportado las críticas de los mediocres y envidiosos, han sido los motores que han llevado al genio nonagenario español Justo Gallego a dedicar más de media vida a construir su sueño.

Justo, un agricultor con vocación de monje, alma de quijote y sin conocimientos de arquitectura, ha sido capaz de construir en los alrededores de Madrid, “imaginando por la noche y construyendo por el día”, una hermosa catedral con sus propias manos, utilizando gran cantidad de materiales reciclados y mucho ingenio.

No pierdas la oportunidad de ver este vídeo en el que se puede apreciar la belleza y magnificencia de la obra mientras escuchas las explicaciones del artista.

Elecciones generales: más de lo mismo

voto

En España repetiremos elecciones generales sólo seis meses después de aquellas en las que los menos escépticos creyeron que todo (o al menos parte) iba a cambiar. Pero la realidad es que de nuevo nos encontramos con:

  • Nada nuevo sobre las listas electorales abiertas (seguirán siendo cerradas).
  • Nada nuevo respecto al procedimiento de reparto de escaños basado en el sistema d’Hont (que seguirá perjudicando a los partidos de ámbito nacional y tamaño medio que no logren concentrar sus votos en pocas circunscripciones).
  • Nada nuevo en relación con el sistema de financiación pública de los partidos políticos (que favorece descaradamente a los que tenían previamente representación).
  • Nada nuevo relativo a la estructura y dimensión de las circunscripciones electorales (lo que, unido al sistema d’Hont, seguirá suponiendo que el voto de cada español no valga lo mismo).

En definitiva, que de nuevo… nada. Así nos va.

Listas abiertas: ¿por qué las temen los partidos políticos?

urnaEn las democracias representativas, los procesos electorales sirven para que periódicamente los ciudadanos, mediante su voto, determinen a qué personas encomiendan su representación en los correspondientes ámbitos y órganos legislativos y de gobierno. Este objetivo, que parece simple y obvio, se torna más complejo cuantos más condicionantes se establezcan en una ley electoral (listas cerradas, sistemas proporcionales, número y características de las circunscripciones, umbral mínimo de votos…).

Todos estos aspectos de una ley electoral, “convenientemente” aplicados, pueden llegar a pervertir los resultados electorales. Pero es en el caso particular de la elección mediante listas abiertas donde todos los partidos políticos suelen ser unánimes en su veto, debido a que en los procedimientos electorales con listas cerradas los partidos políticos tienen mayor margen para influir en los resultados y para controlar después los procesos legislativos, de gobierno y de oposición.

Otro síntoma que denota la conveniencia de las listas cerradas para los intereses de los partidos políticos en general, es que los escasos partidos que coyunturalmente defienden las listas abiertas devienen en detractores cuando consiguen suficiente representación mediante el sistema de listas cerradas.

Por lo tanto, teniendo en cuenta que sólo en los procedimientos electorales con listas abiertas el votante puede decidir a su libre albedrío a qué candidatos vota y a qué candidatos no vota, todas las bondades que pudieran atribuirse al sistema de listas cerradas nunca serían tan importantes como el hecho de que el votante, mediante un sistema de listas abiertas, tenga la opción de elegir a sus representantes según su criterio y conveniencia pues, al fin y al cabo, esa es la esencia de la democracia… ¿o no?

 

La Ley d’Hondt: cómo y por qué se aplica

voteEl sistema d’Hondt es un mecanismo de reparto proporcional de cargos electos en una circunscripción electoral. Consiste en dividir el número total de votos conseguido por cada uno de los partidos entre tantos divisores como cargos se vayan a repartir y otorgar estos cargos a los cocientes más altos.

Por ejemplo, para una circunscripción electoral con 3 cargos elegibles, en la que:

El partido A obtiene: 40.000 votos

El partido B obtiene: 25.000 votos

El partido C obtiene: 15.000 votos

Se dividiría por 1, por 2 y por 3 el número de votos obtenido por cada partido, resultando los cocientes:

Para el partido A: 40.000;  20.000;  13.333

Para el partido B: 25.000;  12.500;  8.333

Para el partido C: 15.000;  7.500;  5.000

De los 3 cargos a repartir, se asignarían 2 cargos al partido A (por los cocientes 40.000 y 20.000) y 1 cargo al partido B (por el cociente 25.000). El partido C no obtendría ningún cargo.

Este sistema de reparto, unido a otros aspectos de las leyes electorales como el número y la dimensión de las circunscripciones, los umbrales mínimos de votos por partido (por circunscripción o en el conjunto de éstas), los criterios para la financiación pública de los partidos políticos o el sistema de listas cerradas, suelen tener algunas consecuencias que distorsionan la voluntad de los votantes:

  • Se favorece a los partidos más grandes.
  • Se favorece a partidos pequeños que concentran todos sus votos en una o en pocas circunscripciones (generalmente pequeñas).
  • Se perjudica a los partidos medianos con implantación nacional pero con voto disperso (que suelen obtener escasa o nula asignación de cargos electos a pesar de tener un número considerable de votos).
  • No vale igual el voto de cada ciudadano (el voto en una circunscripción pequeña puede llegar a valer diez veces más que el de una circunscripción grande).
  • En la práctica son los partidos políticos y no los ciudadanos los que deciden qué personas obtendrán los cargos (consecuencia de las listas cerradas).
  • Se dificulta la viabilidad de nuevos partidos políticos (al no disponer de la financiación pública que suele otorgarse a los que obtuvieron cargos con anterioridad).
  • Los partidos pequeños de ámbito regional suelen tener una gran influencia en la política nacional (dado el desproporcionado número de cargos electos otorgados en comparación con el número de votos recibidos).

En definitiva, y aunque los sistemas proporcionales pueden resultar útiles para ciertas coyunturas sociales e históricas, teniendo en cuenta la distorsión que suelen producir, sería mejor aplicar sistemas electorales mayoritarios, con listas abiertas y circunscripción única que, aunque no sean perfectos, reflejan mejor la voluntad de los votantes y son más justos.

Guerra de Siria

¿La guerra de Siria será el último despropósito en Oriente Medio?

Desgraciadamente ya hemos asumido que Oriente Medio es una zona conflictiva. Durante años se han sucedido guerras y actividad terrorista en una espiral que parece no tener fin, y aunque probablemente han sido diversas las causas y las coyunturas internacionales que han concurrido a lo largo de la historia y han favorecido esta situación, es preciso no perder la perspectiva histórica para tratar de entender cada conflicto.

Con el final de la Primera Guerra Mundial y la descomposición del Imperio Otomano, el territorio fue dividido según los intereses de las potencias vencedoras. Se crearon unidades territoriales denominadas “Mandatos de la Sociedad de Naciones” dependientes de Francia (Líbano y Siria) y de Gran Bretaña (Palestina –incluyendo la actual Jordania– e Irak).

En esta división, se dio prioridad a los intereses geopolíticos y económicos de las potencias vencedoras sobre otros factores que afectaban directamente a la población.

Los intereses económicos se basaban principalmente en el potencial petrolífero de la zona y los geopolíticos en el control de las rutas marítimas entre Europa y Asia a través del Canal de Suez y en la contención de una posible expansión de la Rusia proto-soviética en unos territorios sobre los que tradicionalmente la Rusia zarista había tenido pretensiones.

Por otro lado se juntó en un mismo país a territorios, pueblos, etnias, culturas y grupos religiosos diferentes que, o eran históricamente enemigos irreconciliables (musulmanes chiíes y sunníes) o pasarían a serlo al ser obligados a compartir patria (kurdos, armenios, drusos, cristianos, musulmanes, hebreos).

Con la transformación en países independientes de estos territorios durante las décadas de 1930 y 1940, se dio carta de naturaleza a una estructura territorial y política antinatural que, como ya hemos dicho, desde su origen sólo pretendía favorecer los intereses de los países vencedores de la Primera Guerra Mundial.

La posterior creación del estado de Israel supuso, desde el punto de vista político, social y militar, un nuevo e importante factor de distorsión en la zona.

En las décadas posteriores del siglo XX y XXI, la región ha vivido en un “equilibrio inestable” y ha sido un hervidero de tensiones y de guerras declaradas y veladas en las que directa o indirectamente han estado involucrados países de Oriente Medio (Israel, Egipto, Jordania, Siria, Líbano, Irak, Irán, Palestina, Arabia Saudí, Kuwait, Yemen, Afganistán, Chipre y Turquía) y otros con intereses económicos y políticos en la zona (EEUU, Rusia, Francia o Gran Bretaña).

Yom Kippur

La gestión que se ha venido haciendo de la situación por parte de los gobernantes de estas potencias regionales y mundiales ha sido cuanto menos cuestionable, pues en gran medida, ha contribuido a enquistar los conflictos (cuando no a promoverlos).

Como consecuencia de todo ello, se ha llegado a una situación catastrófica para el presente y más que incierta para el futuro de gran parte de la región que se ha tornado inhabitable para la población. Además, se están perdiendo las estructuras sociales, políticas y económicas que se habían conformado en las últimas décadas, por lo que la recuperación será larga y difícil.

Teniendo en cuenta también los factores religiosos, que casi siempre lastran la política en los países musulmanes y en Israel, la solución se hace más compleja. Pero no por ello se debería de dejar de intentar buscar soluciones realistas, coherentes y lo más justas posibles para los pueblos de la región.

Quizá lo más urgente en estos momentos sea impedir la financiación de los grupos terroristas que operan en la zona. Pero a continuación, si de verdad se quiere solucionar definitivamente el problema, todos los países y organismos internacionales implicados tienen que tener muy presentes los errores que todos han cometido en el pasado, trazar conjuntamente una estrategia clara, comprometerse a llevarla a cabo sin excepciones y dotar al proceso de todos los implementos necesarios para que llegue a buen fin. De no ser así, lo más probable es que esta no sea más que otra etapa de un proceso indefinido de fracaso de la diplomacia internacional y de sufrimiento para la población.